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Caballito de mar

Nombre del autor

Montserrat Serramiá

Información biográfica

Emprendedora, esposa enamorada y orgullosa mamá. | 
Soy una mujer que aprendió a ser como esa mujer que hubiera querido ser desde niña. | 
No tengo todo lo que quiero, pero quiero mucho todo lo que tengo.

Artículos

GRACIAS FACUNDO CABRAL!

Todos tenemos conciencia, pero pocos la utilizamos...
Ahora mismo le puedes decirle BASTA!... Al miedo que heredaste porque la vida es aquí y ahora mismo! Este es un día para empezar de nuevo!
GRACIAS FACUNDO CABRAL! Alguien que vivirá por siempre.
A los 9 años se escapó y viajó a Buenos Aires para pedirle trabajo a Eva Perón, en este video cuenta la historia de cómo logró hablar con el presidente y la primera dama.

1 min. de lectura

La revelación y el Arco Iris

Hoy empecé el día criticando la cultura de la culpa, casualmente escuché en la radio y en la tele dos expertos diferentes hablar de cómo todas las religiones nos cargan de culpa desde que nacemos y en cuántos vicios se traslada esa sensación que parece impresa en los genes...
Luego la crítica se trasladó a nivel personal, cómo me afecta, cómo yo misma me pude haber convertido en una manipuladora de esa sensación en mi entorno, sobre todo en mis hijos...
Cuando pensé en mí misma enseguida me vino a la memoria lo que mi abuela me decía cada vez que me tropezaba:

2 min. de lectura

La aguafiestas

#yoconfieso
Vengo de la reunión de padres (el segundo viernes consecutivo que se hace una reunión para hablar acerca de la fiesta de graduación de los niños de preescolar) ¬¬
Yo no le encuentro sentido...
Hace alrededor de 4 años un vecino vendió una parte de su terreno para hacer la fiesta de graduación a su hijo de 5 años... Nosotros llevábamos al nuestro a otra escuela, así que solamente asistimos al festival donde los homenajearon con sus diplomas y demás, pero nada más...

3 min. de lectura

Rompe el efecto dominó

Cuando era adolescente, tenía una compañera a quien yo no le agradaba, en ése entonces yo era una de las menos populares en la escuela así que no era de extrañar, sin embargo ella a veces me dirigía la palabra con gentileza, a la hora del recreo me pedía dinero porque rara vez le alcanzaba para lo que quería, lo que ella no sospechaba era que yo contaba el dinero que le daba y esperaba que algún día me lo devolviera como algo lógico y natural.

2 min. de lectura

Circo de Mariposas

Un cortometraje que muestra como una debilidad puede sacar lo más grandioso de ti… Jamás trates de llamar la atención por tus problemas... Aprendamos a ver nuestras virtudes para dar lo mejor de nosotros!

Lo que este mundo necesita es un poco de maravilla!
No seas tan obtuso como para no ver la belleza que puede venir de las cenizas: Mientras mayor es  la lucha, más glorioso es el triunfo!

1 min. de lectura

Una anécdota del día de las madres

Hace muchos años, en un país lejano, yo estaba en la escuela, cantando una canción en coro con todos mis compañeritos de alrededor de 7 años, con una rosa en la mano y frente a todos los alumnos de la escuela formados, prestando más atención a todas las mamás esparcidas en el patio de la escuela que a la letra de la canción para poder ubicar a mi mamá, preocupada porque el siguiente paso era darle la rosa a mi mamá como lo harían todos los demás...

Etiquetas

2 min. de lectura

La solidaridad es antidepresiva =)

Un eficaz recurso para superar la depresión es ayudar a otras personas con problemas. Dado que la depresión se alimenta de las cavilaciones y las preocupaciones por el yo, ayudar a los demás nos ayuda a superar esas preocupaciones porque actuamos solidariamente con personas que tienen sus propios problemas. Del libro "La inteligencia emocional" de Daniel Goleman 

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El valor de tener criterio propio

En 1982 yo tenía 13 años y en la TV informaban la gran noticias del desembarco en la islas “Las islas Malvinas son argentinas” gritaban todos en la calle, con banderas celestes y blancas y sintiéndose victoriosos… Tengo tan viva la imagen de mi papá mirando la TV mientras comíamos con una cara de amargura que desentonaba con todo, y además lo explicó: -¡¿Cómo es posible que salten de contentos?! Empecé a relatarle los acontecimientos tal como lo habían descripto en el noticiero y me interrumpió.  -Montse, date cuenta!

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